martes, diciembre 23, 2008

Ven

Recorre el camino marcado, cierra los ojos, sigue la senda, paseando por los poros de mi piel, peregrina por cada una de mis curvas, guíate por las yemas de tus dedos.
Amásame, moldéame en tus manos, haz arder mi cuerpo cual alfarero, que toma vida con tu contacto, piérdete en todos los recovecos de mis volúmenes, siente cómo se endurecen mis pechos, cómo mi sexo se hace agua.
Funde tu piel con la mía, hasta que se confundan, hasta que sean sólo una.

jueves, diciembre 18, 2008

Y si amanece por fin



Cuando sea grnade voy a ser asi

miércoles, diciembre 17, 2008

Tienes que creer

Tienes que creer en el amor...
porque existe.
No te preguntes donde está, ni lo trates de buscar..
porque es asi:
lo que encontraras no será bueno..
serán unas semanas..un mes.. y un hasta luego.
El es caprichoso.. como todo varón..
si le pones interés y empeño.. se vuelve deshonesto..
te dejara herida..en un tormento.
no lo menciones..ignoralo..y cuanto menos lo esperes..
el.. enojado..dara de lleno en tu corazón.


Me consta que es así

martes, diciembre 09, 2008

Soy yo

Lo que soy

Soy un baúl lleno de recuerdos. Soy retazos de mi vida, ya no mi vida.

Mira! acá están los recuerdos de mi niñez y mis pequeñas felicidades, pero de eso no quiero hablar mucho, porque es la parte más sagrada de mi existir.

En éste trozo guardo las heridas de la adolescencia, estas sonrisas y esos pies descalzos me los regaló mi primer amor.

Acá tengo una carta de alguien que murió atropellado, me acuerdo que me quería tanto…

Estoy hecha de mis recuerdos, cada tablón de madera cruda, constituye una parte de mí misma. En el suelo están las bases con las que me crié, todo lo que aprendí a fuerza de equivocarme y no saber a dónde correr. Las primeras rendijas se abrieron cuando quise salir a respirar, y llevo talladas las historias de los amores imperfectos que me hicieron feliz tantas veces.

Esto son algunas cartas, también están mis diarios, y mis fotografías, tengo objetos que representan una parte de mi vida entera. Éste pequeño carrito rojo por ejemplo, simboliza… bah! Ya no lo recuerdo, creo que fue un beso a las seis de la mañana que me rompió la boca y eso también es mi vida entera.

Y éste pie zurdito? Lo ves? Se lo regalé hace mucho tiempo al ser al que más alto aposté todas mis ilusiones. Y las perdí, no podía ser de otra forma, era demasiado lo que estaba en juego, y cuando uno se entrega de esa forma, lo más justo es perder. Era excesivo el riesgo de ser feliz para siempre.

Esos de allí dormidos son mis amigos, bueno, no todos están dormidos como parece, hay uno que está muerto de verdad, y lo sé porque lo he sacudido muchas veces en mis sueños, y ya no me sonríe ni me grita, como lo hizo en todos éstos años.

Ah! Sí… eso tan roto, es mi dignidad. La conservo aunque ya no sirva para nada, esa se la entregué al otro lado del océano, y para cuando me di cuenta ya se había ahogado con todo y boca.

No, no, no pregunte por mi alma, que de esa ya nada queda. Se murió exactamente en siete ocasiones, como los gatos – que en éste mismo instante me están mirando-, pero ya se acabó, de eso estoy segura.

Si pasas la lengua por acá, sabe medio a lágrima y medio a sonrisa, pero son sabores que poco vale la pena lamer, cuando no son de uno mismo, porque no se entienden, y si no se entienden uno se siente torpe aunque no se lo diga nunca a nadie.

Esa es mi musa, ya sé, no lo sabe nadie… pero yo la miro y la miro, y así algunas veces me brotan las palabras, y luego los críticos las leen y creen que he escrito un gran texto, y yo los engaño, como quien no quiere la cosa, y mi “muse” voltea para otro lado, de modo que nadie se da cuenta… Son hermosos enigmas, sólo ella y yo sabemos qué es.

Mi familia es un retrato intacto, nunca se modifica la admiración y el calor, el sabor de la comida de mi abuela, los abrazos de mis hermanas, los consejos de mi tía, un padre que adoro más cuando sé que tiene la cabeza en otro lado, pero el corazón – la mitad al menos – es del todo mío.

Y bueno, no sé si debería hablar de esto último que tengo acá, de lo primero que se ve cuando se abre el pequeño baúl y salen mariposas de todos colores y tamaños volando, y eso me pone triste, porque en veinticuatro horas estarán muertas. Sí, estaba cambiando el tema, es que esto todavía duele mucho y es mejor cuando a uno le duele algo pasar a otro tema, a ver si el tema es medio como agua oxigenada o morfina, y así te va adormeciendo el corazón para poder seguir adelante aunque no sepa bien a donde voy.

Hasta el futuro es un recuerdo, deja de mirarme con esa cara de – ya se te salió la inconsciencia – lo peor es que me pongo muy triste, porque jamás volví a ser tan feliz como cuando nacieron ellos… la ausente Daniela, el indestructible…

Mis ilusiones e ideales son una bandera, esa cosa verde-blancuzca que me cubre por entero, que se escurre por todos lados, y aquí les quedo yo… un baúl en medio de la nada, quizás bajo un árbol, bajo una lluvia, y afuera tengo un letrero que dice:

“Tenga cuidado al abrirlo, esto que parece tanto un baúl viejo, es en realidad un ser humano”

sábado, diciembre 06, 2008

Pos-AMOR

Sobre tu pecho encuentro el sentido,
la razón de las mañanas.
El momento perfecto que apaga la noche.
Y me adormezco como en un sueño:
Con el alma tranquila,
y el corazón atento.
Así debiera ser la vida:
Un licor dulce,
agua fresca,
miel en labios.
Un jardín frente a mis ojos,
un manantial,
Quizá sea un espejismo, o realidad.
Sí,
seguro es la realidad.

domingo, noviembre 30, 2008

Siempre estas

Cuando un pino danza al compás del viento
tu estás allí, en ese movimiento encadenado,
a miles de movimientos del espacio.
Cuando mi cabeza reposa sobre la almohada

y acomodo mi cabello en un gesto habitual
tu estás allí, en esos pensamientos que descansan
que te extrañan, que miden un día más sin ti.
Cuando la suave luz azul de una vela perfumada

se libera, se amplia y expande en el espacio
Tu estás allí, en esa llama roja apasionada.
Siempre estás, aun, cuando no lo sepas,

siempre estás

jueves, noviembre 27, 2008

"LA FIERA "

Inocente león,
triste león,
león con manicura,
león sin melena,
con cita a las 4 para el dentista
y sábados en “predadores anónimos”.
Senil león,
con manos de doctor.
León con gafas para vista cansada
gato…
pinche y estúpido gato.

lunes, noviembre 24, 2008

Tus ojOS

Miradas van y vienen,
miradas que me des y yo devuelvo.
Miradas que en un segundo son la vida entera
porque sacan de mi, lo peor y lo mejor.
Porque con tan solo una mirada tuya
puedo ver el mundo entero,
porque con tu ojos...

congelaste mi reloj
.


y mira que
tiempo y reloj
tengo de sobra

domingo, noviembre 09, 2008

Cuando nos amamos

Antes que nuestros cuerpos se rocen,
nuestras miradas, ya se abrazaron,
frenéticas, delirantes y desesperadas.
Las manos se buscan, se cierran

y entrelazan con fuerza los dedos.
Los labios imantados y temblorosos,

se sueldan, abriendo grutas,con pasajes sin final.
Cuando nuestros cuerpos se tocan,

se abre la tierray desaparece el suelo.
No se hallan los límites.
Tampoco está el cielo.
Ciegos de amor, giramos.

¿O es el Universo?
Un trueno lejano
Un rumor cercano.

Un relámpago incierto:
Zas…!
De nuevo luz!
Ya estamos flotando, buceando.

Nos falta el aire en este enorme océano.
Los cuerpos son azotados por el oleaje.
Sin suelo, sin cielo, sin límites,

nos convertimos en peces, en tigres, en aves,
en campos, en valles;
en el Primer hombre y la Primera mujer
Todo eso
cuando nos amamos

domingo, noviembre 02, 2008

A la orilla de la chimenea

martes, octubre 28, 2008

Hubo una vez muchas veces

Hubo una vez un hada maldita, un duende triste, un ogro amable, una princesa puta, una madrastra buena, un rey falso, un sastre mediocre, una cenicienta despierta, un telar que no tejía, un búho que no sabía y un caballo que no andaba. Hubo unicornios sin cuernos, una ciénaga sin ranas, una espada de piedra y una piedra de sal. Hubo un reino sin rey, un pueblo sin casas, un humano sin corazón, una cama sin colchón y una granja sin animales.
Hubo una vez un mundo donde los cuentos terminaban mal.

Existió en ese mundo un niño. Nació una noche sin luna y sin estrellas, despojado del amor de unos padres que le quisieran fue abandonado a la suerte de los malditos. El niño era rubio, de ojos claros, pequeño, muy pequeño. Tenía unos labios carnosos, delicadas manos regordetas y los pies grandes; una cara redonda y una nariz pequeña; una barriga desnutrida y piernas flacas y feas.

Hubo una vez una ciudad sin gente, un espejo deformado, una proyección astral, un mundo vacío. Hubo una vez una parada de autobús, una minifalda larga, unos zapatos sin suela, unas manos sin dedos; hubo bares sin alcohol, tabaco sin química, música sin ritmo, drogas inocuas, placebos dañinos. Hubo coches si ruedas, fábricas sin humo, torres derribadas, parques sin niños, niños sin padres, padres sin serlo, tiendas de ropa sin ropa, cajeros sin dinero, bancos sin maderas, joyas de alpaca.
Hubo una vez una niña que vivió en ese lugar.

La niña nació en un contenedor de basura, en un trastorno de noches perdidas, entre placentas desnutridas y sangre que cubría su cuerpo. La niña miraba con sus marrones ojos el mundo, parado y acomplejado de sus propias desgracias. Su pelo era azabache, sus manos regordetas y sucias, uñas largas que atentaban en su piel haciéndole heridas. Barriga pronunciada, piernas flacas y huesuda toda ella.

Hubo una calle sin luces, una figura sin sombra, una farola sin bombilla. Hubo una mentira piadosa, una palabra perdida, un coche abandonado, un conductor muerto. Hubo sangre y más sangre, hubo rojos oscuros, marrones y azules incomprendidos. Hubo miradas a la nada, corazones que no latían, sinceros asesinos de piedad. Hubo penas sin pesares, escaleras sin escalones y barandillas sin varas; hubo un momento oportuno, un minuto de silencio.



Hubo un niño que no era niño, que caído jugaba con las sombras que por fin conoció.
Hubo una niña que avanzaba, que en el tiempo caminaba sin caminar por él.
Hubo una esquina, un minuto, un momento y un tropiezo.
Hubo una mirada, una casualidad compartida y dos cuerpos cayeron al suelo.



Él la miró, desconcertado, sin saber lo que miraba. Ella hizo lo propio y fijó sus marrones en el desnudo cuerpo de él.
Hubo entonces conocimiento, comprensión, hubo sueños compartidos y ansias reflejadas en los edificios cercanos.
Hubo un asfalto caluroso, una palabra no dicha y un abrazo no dado. Hubo desconfianza entre ellos, sonrisas tímidas, taimadas; hubo un minuto de lucha, de agobio, de gritos y sinceros lloros.
Hubo roces de cuerpos nuevos, hubo sensaciones no experimentadas, caricias primerizas y nervios que afloraban. Un vacío se llenaba, una nada se expandía y el abrazo fue dado.



Hubo entonces un instante, un primer beso, un eterno deambular de neuronas. Hubo química pura, física incombustible, fuegos que quemaban y hielos que surgieron.



Hubo relatos no contados, historias no acabadas, miedo en su mirada y destrozos en cuerpos humanos.
Hubo sangre, más que nunca; hubo lloros, más que nunca; hubo un adiós que dejó muertos a los que ya estaban muertos.



Hubo un tiempo que, a fuerza de ser viejo, dejó de ser tiempo.

miércoles, octubre 08, 2008

A quoi ca sert L’amour




Visto en "www.achingao.com"

miércoles, octubre 01, 2008

Señor juez, o quien sea:

cuando yo me muera
cúlpese a todo el mundo

hágame el favor señor juez
de armar un tremendo pedo

póngase bravo, afile el colmillo
que todos se hagan responsables

embargue los bancos
las residencias

que paguen

que no se hagan weyes señor juez
que indemnicen a mi cadáver
que se les paguen horas extras a las lombrices

que nadie se escape
que todos al calabozo
o al paredón
o a chingar a su madre

pero que cada uno de los vivos
se muera conmigo

usted mismo electrocútese
o pegue el brinco a la hoguera

que mis padres vayan a juicio
por dejarme morir

que a Oss le den ochomil años de cárcel
por hacerme tanta falta en la tumba

que se rompan todos los focos
de esta ciudad
que se vacíen las cervezas en las coladeras
que un ejército de ratas
siga mi cortejo fúnebre

que en mi entierro también ellas se hundan

asegúrese de que a cada mujer
se le rebane un seno
que las mamilas de mis hijos se rellenen
con leche y con ponzoña

que me saquen los dos ojos
y que en los agujeros
metan los huevos de mi único enemigo

que me den una última merienda
que me sambutan la lengua de Kikewaa
en la boca

señor juez, señor juez
o quien sea que quede vivo
cuando yo me muera
muérase conmigo
no sea marica
culero

señor juez
o señor de la basura o barrendero
o quien encuentre mi cuerpo:

no me deje aquí
no pegue carrera
siéntese un ratito
sacúdame la tierra

le contaría un cuento
un chiste o de mi día en la facu,
si pudiera

¿se dio cuenta cómo la muerte
lo hace humilde a uno?

le baja los humos lo convierte en lodo
le arranca los dientes

por eso
no se vaya

si no se muere el mundo no importa

es únicamente que

de pronto

me sentí muy sola

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