Arrojad flores sobre mi tumba,
muchas flores: el alma de los perfumes
consolará la mía; no arrojeís rosas blancas
sobre mi tumba, ellas son emblemas
de una pureza que yo no conserve jamás.
No arrojeís violetas, éso seria un sarcásmo;
fuí demasiado sobervia para merecerlas;
no pongaís lirios, en qué puedo semejarme
yo a las virgenes o a los niños?
poned rosas rojas;
claveles rojos;
geranios;
amapolas;
todo lo encendido, todo lo rojo,
capaz de dar envidia al sol.
Bajo ese manto de purpura,
yo...
Estremeceré de orgullo...
