EL pasado viernes 17 de septiembre al rededor de las 11:00am me encontraba entre dos mundos. Y me decidí por publicar lo siguiente en mi Feisbuk:
Es una guerra, la moral contra el placer.
triste lluvia, dolorosa lluvia... maldito huracán. Me causa algo de culpa el placer que siento al ver, oler, sentir, oir las láminas que van crujiendo al chocar el agua en ellas. Y la tierra morfosea de polvo a barro... "polvo eres y polvo has de ser"; pero hoy soy barro y me gusta ver llover.
entra agua y tierra...
Cuatro horas más tarde, la madre naturaleza no se hizo esperar, y más o menos mi casa quedó asi:
Como a todo adolescente
a que dado gravado en mí
aquella primera vez.
Recuerdos que mis dedos deseosos
Buscaban acariciar tu figura
Mientras mis labios
sentían por primera vez
el sabor de lo prohibido
¡...me harías mujer!
Cuantas chicas de mi edad
te habrían deseado, y yo
... y yo podría sentirte
jugueteando con mis labios,
nerviosa y asustada, lo reconozco,
pero con ansias de seguir.
El tiempo y el apego
fueron labrando una historia de amor…
me acostumbre a ti,
Y allí si... siendo presa de la tentación
Te tome con calma
Te acaricie lentamente con mis manos
Sintiendo el ardiente sabor de tu aroma
Escurriéndose en mis labios,
Te gocé, te sentí como a nadie,
Dándote un lugar preferencial
Junto a mi corazón,
Ocultándote frente a mi familia,
Pues sabía que era muy peque para ti.
A pasado mucho tiempo... sabes
el día supuesto por años ha llegado,
Es el momento del adiós,
Pero antes déjame agradecerte...
Has sido muy importante en mi vida,
Conociste como nadie mis deseos
Compartiste mis secretos, mis lagrimas
Mis alegrías,
Jamás me dejaste sola
Siempre... pero siempre
Con tu nexo inseparable
Ese viejo encendedor.
No sé por qué la lluvia provoca esto en mí; pero es muy cierto que hay días de lluvia en que mi ánimo cae por un tubo, tan rápido como caen las gotitas de agua sobre el pasto que puedo ver desde la ventana de mi dormitorio.
Será que mi mente asocia algunos episodios tristes con la lluvia que ahora mismo cae y choca contra el vidrio de la ventana, o será que más bien es el agua, que hace parecer que el mundo se vuelve más lento; no sé, pero son estos días en que ésta cae a cántaros, cuando más quieta quiero estar. Cae, cae, cae, cae. Choca contra el techo, rítmica armonía, y se desliza suavemente por los costados de la casa... llegando hasta el suelo y hundiéndose entre la tierra, el pasto; rebotando sobre el cemento, para seguir un camino incierto que me gustaría descubrir.
Cae, cae, cae. Goterones, gotitas, gotas; y me da por pensar en la fiesta que han de tener los muchos caracoles que sé habitan en el jardín de la casa. Cuando pasa la lluvia y se siente ese rico olor a tierra húmeda... que parece estamparse en la punta de mi nariz helada, es cuando estos bichitos comienzan a salir como si brotaran del mismísimo suelo.
A veces, cuando por el contrario, estoy de buenas escuchando y viendo cómo cae la lluvia, me da por querer charquear. Sí, ir de charco en charco y chapotear un poco... sintiéndome niña otra vez, como antes, como cuando la lluvia no podía entristecerme.
Me siento pulgarcita recién salida del cuento:
Pequeña y atontada delante de tu cuerpo;
Yo siento que la vida se ríe de mí en la cara,
Tan grande paraíso…
Con tu amor es suficiente
Ya no quiero más dolor
que no se cura con alcohol.
Yo ya ni duermo
ni cómo ni bebo,
me mustio por dentro…
me mata el silencio
no quiero…
no quiero servirte vida mía de cenicero.
Mis manos...soy yo. Mis manos rezan, Cantan, abrazan Y curan las heridas.
Mis manos Tienen luz en cada dedo Y a veces, Son dardos de hiel. También, cortan, Gritan, mecen y razgan. Mis manos Saben muchos idiomas. Cantan en todas las escalas. Mis manos te buscan y te rechazan. Mis manos...soy yo.
Si quieres algo conmigo Hazte amigo de mis manos. Ellas saben tornarse cálidas como un nido o frías como un puñal. Si quieres algo conmigo Déjame consultar Con mis manos. Ellas lo saben todo. Mitigan dolores Suavizan y adormecen, Excitan y adivinan.
Yo, no sé nada,
Son mis manos mi savia,
Mi fuerza, mi antena,
mi escudo, mi tiempo, mi luz.
Si quieres saber algo de mí
conoce mis manos
mis manos...soy yo.
En las muchas arrugas en que se inserta mi palabra,
me deshago, completa e imperfecta,
me deshago en el tiempo que se curva en mi vientre,
en mis muslos, en el ángel que me cuida.
Es mi alma y es mi sangre y son mis dedos,
es mi tacto un montón de silencios
que se ahonda en la curvatura
más extensa de mi ojo, de mi lengua de miel,
de mis poros de canela, de todas mis yo…
de toda mi femineidad, de todo lo que soy.
Del Dios que me habita, del que habito,
del que soy.
En los miles de comienzos, en todos los finales que dan mi nueva partida, mis muertes, mis eternos e incansables nacimientos, en todos renazco una y otra vez, floreciendo y muriendo eternamente.
No sé si haber huido de ti
fue la solución...
no se si de verdad te he olvidado
o solo en el fondo te he ocultado...
quise borrarte para curar el alma
pero solo conseguí herirme...
te he pensado en estos días
lo acepto... te he extrañado...
días, noches, y sigues aquí...
no te buscaré...
aunque pasen noches, días...
sigo en el intento de olvidarte...
Mi barca avanza lento y navega contra el viento, y lucha por alcanzar puerto seguro en la noche, se guía por estrellas y luceros de aquel cielo, donde la luna curiosa la mira con una sonrisa, sí, mi barca avanza lento luchando contra las olas furiosas, que quisieran estrellarla contra rocas de olvido y sufrimiento, pero mi barca no naufraga y llega por fin cansada a puerto seguro... lenta, pero segura, avanza a tu amor.
El tejido sede y la sangre poco a poco bombea y mancha…
Cada pisada anónima entre el silencio. cada pensamiento y cada mueca que te rastreé sin quererlo, cada rose ignorante y certero, cada rastro de gotitas y gotitas entre sabanas y lunas tanta desolación y tan poca. Mi lengua, el color de mis manos, mis uñas rojas o no, mi olor a noche infinita, el temor que mi pecho no deja de palpar, mi espalda rígida y curva, tantas miradas, roces y risas, tantas y tan pocas. Un simplísimo pánico, y tan complicado; un solo gesto y tantos a la vez. El aire fluye, la sangre palpita, gotea, me asfixio y tu boca roja amamanta mi muerte. poco a poco, roces y risas, miradas y la sublime y encantadora inyección de perfume y adicción a tu figura me hará feliz , esos instantes de exilio al universo verdadero … hasta morir. Luego, el instante camaleónico… me arrastro, me condenso, me respiro, me saturo y vuelvo a nacer.
La vida no vale nada…. Decía José Alfredo Jiménez, yo digo que bien vale morir por una caricia contestada, por un beso al amanecer bajo las sabanas... Vale la pena morir para tocar el cielo; en una noche en que se funde el amor y el deseo si vale la pena lo inesperado y si un deseo se ve realizado. Soñare entonces que vivo muriendo y renaceré día a día pidiendo a la vida que me condene a un mar de tormento... Así valdrá la pena saber para que sentimos esto.
Hay momentos en la vida que nos dejan huérfanos de ideas o frases, donde solo el infinito silencio es la pregunta y la respuesta sin sonido.
Donde los minutos pasan y las horas se cumplen y uno permanece suspendida en el abismo de la nada, tranquila, serena, sorprendida y abúlica. Como esas tardes de verano, calor sofocante y el ánimo solo para sentarse buscando la sombra, mirando cómo pasa la gente, los autos, la vida.
A veces duran un instante.
Otras nos pierden en la irrealidad del tiempo.
Y el mundo sigue girando a pesar de nuestro quiebre, el sol sale cada día y las personas amadas siguen creciendo, llorando, riendo, viviendo como mejor saben y pueden.
Nada ni nadie se detiene para esperarnos, pidiéndonos que despertemos y regresemos a ese cotidiano respirar necesario para sentir que se existe y que pertenecemos a algún lugar en especial.
A veces pasa así.
Sin darnos cuenta.
Después de muchos despertares idénticos, los pasos en la escalera, la taza de café preparada con esmero, encender el televisor y aturdirnos con voces ajenas totalmente a lo nuestro, a veces se vislumbra una lucecita de esperanza.
Esa que nos lleva a hacer un movimiento distinto.
O cambiar el orden de la secuencia.
O detenernos un instante para observar algún detalle que siempre estuvo ahí pero que solo hoy lo descubrimos.
Y comienza todo de nuevo.
Vemos que el sol brilla entre las nubes del invierno.
Que abrimos la puerta y nos recibe el ruido de la vida, el olor a tierra húmeda y el sonido del viento tan nuestro colándose entre los árboles, el bullicio de los niños que regresan de la escuela...toda la intensidad de la vida entrando por cada rendija y adueñándose de todos los rincones, aún de los más oscuros.
Y aunque las ausencias no pueden diluirse en el agua, ni los recuerdos mueren ni las angustian se marchitan, los aromas de la vida impregnan los sentidos.
Inexorablemente.
Siempre.
Y vuelvo a cobijarte en el silencio de gestos y de palabras.
Te guardo hasta la próxima parada, cuando nuevamente la mente se cierre al olor del tabaco y las nostalgias , cuando las cortinas permanezcan cerradas y el televisor apagado, cuando los pasos sean insensibles, los ojos húmedos, las manos quietas.
Cuando necesite de nuevo conversar contigo en el silencio absoluto del alma.
Y bueno, quiero agradecer a mi amiga del blog "El perfume de mujer" por haberme tomado en cuenta para repartir este lindo premio al blog femenino e inteligente =) y pues continuando con esta pequeña cadena, acá les dejo las 7 cosas extrañas a cerca de mi persona:
Por muy triste, enojada, deprimida, contenta feliz, o como este, todos los dias canto... (feo pero canto =)).
Soy desordenanda, sinembargo, no puedo cocinar y ver que hay, o quedan, trastes sucios en la cocina.
Cuando hablo conmigo, siempre me refiro a mi como "Tania animal" o "Tania homosapiens", segun sea la necesodad o el caso. (Oss pensaba que lo extraño era que o hablara conmigo misma).
Yo no creo que sea raro, pero, me facina tener las uñas rojas.
Puedo durar con la misma lista de reproduccion en mi walkman hasta 15 dias sin cambiarla.
cuanto estoy sola en mi ksa, me pongo a dar de vueltas en el patio trasero de mi casa, y si es diciembre lo hago con lucesitas de bengala.
No me gusta peinarme jajjaja... en verdad, generalmente ando con el pelo suelto o una coleta hecha a prisa.
y bueno... ahora viene lo complicado, que es pasarle este premio a 7 blogs mas... y como es de suponerse deberia ser a 7 mujeres... aunque, no conozco tantas mujeres blogueras :s. sinebargo, le paso este premio a los blogs mas femieninos e inteligentes qe conozca... (de hombres o mujeres).... rayos! ahora que lo pienso, es una tarea dificil =S
Dí Castán Kiketecutlan (aunque este no es de una mujer, es inteligente y sencible y femenino!... wey: te quiero!!!)
A veces
se pierde la conexión con la realidad.
El cansancio, las horas que suceden
una igual a otra, las mismas cosas,
todas predecibles y esperadas.
A veces
el alma se suelta en bandadas
de pensamientos irreales, tibios.
que añoran otras voces ya perdidas.
un abrazo que no vuelve,
el aroma al perfume olvidado
con sus rasgos de madera y de pino.
Entonces, solo a veces,
esbozo una sonrisa tímida en el silencio.
y rescato de lo profundo del alma
ese cúmulo de recuerdos tan queribles.
La risa divertida,
el sonido de la guitarra.
las voces lentas explicando,
las manos ásperas de trabajo,
el mechón rebelde sobre la frente.
A veces me sucede.
Y quedo en el silencio de la espera.
Nutriendo mi alma de presencias.