no hay velocidades mínimas ni máximas,
sólo la que marque la sangre
recorriendo nuestras venas.
Piérdete en mis montes y llanuras,
sin mapa, sin brújula, sigue el camino del instinto.
Peregrina por mi piel sin caminos marcados,
sin rumbo,
sólo dejándote llevar por las corazonadas de la tuya.
Vamos a perdernos en la pasión
para encontrarnos a nosotros mismos
al otro lado del espejo.
Gracias por
invitarme a tu mundo

3 mundos paralelos que me han visitado:
Yo quiero que me digan eso... jijiji...
Me encanta... es muy sensual, sin caer en lo prosaico...
¡Un besazo!
Este tipo de cosas son por las que me fascina leer su blog, un poco más prosaico me hubiera encantado, ja!
Un saludo desde el oscuro abismo donde a veces paso mi tiempo libre.
q geniales vuestras letras :), vuestro blog estará bajo mi observación, jajaja,... saludos!
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