Mi desnudez, no es una desnudez de cama.
No otro cuerpo que se baña de sudor y gemidos
bajo sábanas prestadas de una historia de ayer.
Deglutable
cuando memorizas mi silueta,
sobre un trozo de pared manchado de secretos.
Jamás intentes retenerme ni por un segundo.
El lobo aún siendo presa,
sabe dar su excelente acto del siempre aquí.
Me reconocerás bajo otro cuerpo.
Sólo puedo ser contemplada sin saber existir.
- A veces no quisiera ser mujer -
Definitivamente a veces no quisiera ser mujer...
¿Mujer de quién?
Anclada al suelo con mis pies de mujer
de mujer barata,
de mujer con un amante que la desconoce
con un amante que esta tan lejos
de mis labios de mujer,
de mi entrepierna de mujer- entrepierna que se saben de memoria -.
¿Y para qué?
Para estar ausentes de nosotros,
pero infalibles en la espera.
Aquí, vestida y desnuda al mismo tiempo
con el recuerdo en cada pincelada frustrada
cada lagrima inerte, nada formal…
No quiero verme a mi misma .
Probablemente pierda el control, el conocimiento
y despierte de nuevo con el recuerdo intacto
de tus labios entre abriendo mi boca,
como congelando el aliento...
No voy a volver a llamar.
Ya se que el segundo es repetido
pero sentia la necesidad de ponerlo acá.

1 mundos paralelos que me han visitado:
Me sigue gustando leerte, aunque entend´pi que son como tres poemas en uno ¿es verdad?
Un abrazo nuevo, para que -de pronto- repienses eso de voler a ser mujer
Saludos desde mi nocho de poesía
Publicar un comentario