viernes, agosto 21, 2009

Mi desnudez, no es una desnudez de cama.

No otro cuerpo que se baña de sudor y gemidos

bajo sábanas prestadas de una historia de ayer.

Deglutable

cuando memorizas mi silueta,

sobre un trozo de pared manchado de secretos.

Jamás intentes retenerme ni por un segundo.

El lobo aún siendo presa,

sabe dar su excelente acto del siempre aquí.

Me reconocerás bajo otro cuerpo.

Sólo puedo ser contemplada sin saber existir.


- A veces no quisiera ser mujer -


Definitivamente a veces no quisiera ser mujer...

¿Mujer de quién?

Anclada al suelo con mis pies de mujer

de mujer barata,

de mujer con un amante que la desconoce

con un amante que esta tan lejos
de mis labios de mujer,

de mi entrepierna de mujer- entrepierna que se saben de memoria -.

¿Y para qué?

Para estar ausentes de nosotros,
pero infalibles en la espera.

Aquí, vestida y desnuda al mismo tiempo

con el recuerdo en cada pincelada frustrada

cada lagrima inerte, nada formal…

No quiero verme a mi misma .

Probablemente pierda el control, el conocimiento

y despierte de nuevo con el recuerdo intacto
de tus labios entre abriendo mi boca,

como congelando el aliento...

No voy a volver a llamar.



Ya se que el segundo es repetido

pero sentia la necesidad de ponerlo acá.


1 mundos paralelos que me han visitado:

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Me sigue gustando leerte, aunque entend´pi que son como tres poemas en uno ¿es verdad?

Un abrazo nuevo, para que -de pronto- repienses eso de voler a ser mujer

Saludos desde mi nocho de poesía

Sponsored By